sábado, 29 de mayo de 2021

Devocionario al Sagrado Corazón de Jesús

Ofrecimiento de obras al Corazón de Jesús 

(para rezarse diariamente)

Divino Corazón de Jesús por medio del Corazón Inmaculado de María, me consagro a tu Corazón y contigo me ofrezco al Padre en tu santo sacrificio del altar, con mi oración mi trabajo, sufrimientos y alegrías de hoy, en reparación por nuestros pecados y para que venga nosotros tu Reino. Te pido en especial por el Papa y por las intenciones confiadas este mes al apostolado de la oración. 

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén 

Acto de Reparación al Corazón de Jesús

¡Oh Jesús Salvador!, me presento a Ti lleno de confianza: me conmueve ver el olvido con que te respondemos los que hemos sido redimidos por tu preciosa sangre derramada en tu muerte y pasión. 

Permíteme, buen Jesús, unir mis deseos a los tuyos y mis súplicas a las que diriges al Padre por todos los hombres: Te ruego por los que no saben rezar o no quieren rezar; te bendigo por los te maldicen y te adoro por los que no te conocen o desprecian tu amor. 

Deseo que te alaben en todos los lugares de la tierra, y en todos los momentos del día. Quiero que mis sentimientos estén siempre unidos a los de tu Sagrado Corazón. 

Suba, Señor, hasta tu presencia la oración que el arrepentimiento y el amor hacen brotar en mí:

- Por mis pecados, por los de mis familiares y amigos, por los de México y el mundo entero.       R. Misericordia, Señor, Misericordia

- Por las infidelidades y por las faltas de respeto a las personas y a las cosas santas.                      R. Misericordia, Señor, Misericordia 

- Por las injusticias, por los respetos humanos, por los odios y rencores. R. Misericordia, Señor, Misericordia

- Por el olvido y abuso de los sacramentos, especialmente de la Eucaristía. R. Misericordia, Señor, Misericordia

- Por los justos que vacilan, por quienes resisten a tu amor, por los que agonizan, por cuantos sufren. R. Misericordia, Señor, Misericordia

ORACIÓN: Perdón, Señor y piedad para los que nos sentimos necesitados de tu amor; ilumínanos y purifícanos con la luz de tu Espíritu, enciende en nosotros el deseo de tu divina presencia, para que, reconociendo nuestros pecados y flaquezas, sintamos mayor confianza en tu misericordia y jamás nos apartemos de Ti. Amén 

Novena de la confianza al Sagrado Corazón de Jesús

¡Oh Corazón de Amor, en Ti pongo toda mi confianza, pues todo lo temo de mi fragilidad, más todo lo espero de tu bondad! 
A tu Corazón confío... (exponer la petición) 
Míralo todo, después haz lo que tu Corazón te diga, deja obrar a tu Corazón. ¡Jesús mío, yo cuento contigo, yo me fío de Ti, yo descanso en Ti, yo estoy seguro de tú Corazón!.

Consagración al Corazón de Jesús

Corazón Divino de Jesús, dame tus ansias redentoras para llevarte allí donde no estés, poner tu Amor allí donde no te conocer, reparar las ofensas allí donde se te desprecia. Y sobre todo, Corazón de mi Amado Jesús, todo lo que hago, digo, y sobre todo, vivo, sea para extender tu Corazón en el mundo. Amén. 


Oración para después de cada comunión (en los nueve primeros viernes)

Jesús mío dulcísimo, que en vuestra infinita y dulcísima misericordia prometisteis la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de vuestro Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos: acordaos de esta promesa y a mi, indigno siervo vuestro que acabo de recibiros sacramentado con este fin e intención, concededme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en vos con fe viva, esperando en vuestra inefable misericordia y amando la bondad de vuestro amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén

PRIMER VIERNES 

 ¡Oh buen Jesús, que prometisteis asistir en vida, y especialmente en la hora de la muerte, a quien invoque con confianza vuestro Divino Corazón! Os ofrezco la comunión del presente día, a fin de obtener por intercesión de María Santísima, vuestra Madre, la gracia de poder hacer este año los nueve primeros viernes que deben ayudarme a merecer el cielo y alcanzar una santa muerte. Amén.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS VIERNES

Jesús mío, os doy mi corazón..., os consagro toda mi vida..., en vuestras manos pongo la eterna suerte de mi alma... y os pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de vuestras promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a veros y gozaros en el cielo. Amén.

SEGUNDO VIERNES 

Les daré todas las gracias necesarias a su estado.

Jesús misericordioso, que prometisteis, a cuantos invoquen confiados vuestro Sagrado Corazón, darles las gracias necesarias a su estado: os ofrezco mi comunión del presente día para alcanzar, por los méritos e intercesión de vuestro Corazón Sacratísimo, la gracia de una tierna, profunda e inquebrantable devoción a la Virgen María.

Siendo constante en invocar la valiosa providencia de María, Ella me alcanzará el amor a Dios, el cumplimiento fiel de mis deberes y la perseverancia final. Amén. Oración final.

TERCER VIERNES 

Pondré paz en las familias. Bendeciré los lugares donde se venera la imagen de mi Corazón.

Jesús amantísimo, que prometisteis bendecir las casas donde se venera la imagen de vuestro Sagrado Corazón, yo quiero que ella presida mi hogar; os ofrezco la comunión del presente día para alcanzar por vuestros méritos y por la intercesión de Vuestra Santa Madre que todos y cada uno de los miembros de mi familia conozcan sus deberes; los cumplan fielmente y logren entrar en el cielo, llenas las manos de buenas obras.

¡Oh Jesús, que os complacéis en alejar de nuestro hogar las disensiones, las enfermedades y la miseria! Haced que, nuestra vida sea una no interrumpida acción de gracias por tantos beneficios. Amén. Jesús mío, os doy mi corazón...

CUARTO VIERNES 

Seré su consuelo en todas las tribulaciones.

Jesús mío, que prometisteis consuelo a cuantos a Vos acuden en sus tribulaciones: os ofrezco mi Comunión del presente día para alcanzar de vuestro Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de vuestra Madre Santísima la gracia de venir al Sagrario a pedir fuerza y consuelo cuantas veces me visiten las penas. ¡Oh Jesús, oh María, consolad y salvad a los que sufren! ¡Haced que ninguno de sus dolores se pierda para el cielo! Amén.

QUINTO VIERNES 

Derramaré copiosas bendiciones en todas sus empresas.

Jesús mío, que prometisteis bendecir los trabajos de cuantos invoquen confiados Vuestro Divino Corazón: os ofrezco la comunión del presente día para alcanzar por vuestra Santísima Madre la gracia de que bendigáis mis estudios..., mis exámenes..., mi oficio..., y todos los trabajos de mi vida.

Renuevo el inquebrantable propósito de ofreceros cada mañana al levantarme, y por mediación de la Santísima Virgen, las obras y trabajos del día..., y de trabajar con empeño y constancia para complaceros y alcanzar en recompensa el cielo. Amén.

SEXTO VIERNES 

Los pecadores hallarán en mi Corazón un océano de misericordia.

Sagrado Corazón de Jesús, siempre abierto a los pecadores arrepentidos: os ofrezco la comunión del presente día para alcanzar por vuestros méritos infinitos y por los de vuestra Santísima Madre la conversión de cuantos obran mal. Os suplico, ¡buen Jesús!, inundéis su corazón de un gran dolor de haberos ofendido. Haced que os conozcan y os amen. Dispensadme la gracia de amaros más y más y en todos los instantes de mi vida, para consolaros y reparar la ingratitud de quienes os olvidan. Amén.

SÉPTIMO VIERNES 

Las almas tibias hallarán fervor. Las almas fervorosas llegarán presto a la perfección.

Sin vuestro auxilio, Jesús mío, no podemos avanzar en el camino del bien. Señor, por mediación de la Virgen María, os ofrezco la comunión de este día para que avivéis en mi alma el amor a vuestro Corazón Sagrado y concedáis este amor a cuantos no lo sienten. Ayudado de vuestra divina gracia lucharé, Señor, para que cada semana..., cada mes..., avance un poco en la virtud que más necesito. Amén.

OCTAVO VIERNES 

Daré a cuantos trabajan por la salvación de las almas el don de ablandar los corazones más endurecidos.

Sagrado Corazón de Jesús, que prometisteis inspirar a los que trabajan por la salvación de las almas aquellas palabras que consuelan, conmueven y conservan los corazones; os ofrezco mi comunión de hoy para alcanzar, mediante la intercesión de María Santísima, la gracia de saber consolar a los que sufren y la gracia de volver a Vos, Señor, a los que os han abandonado.

¡Dulce Salvador mío, concededme y ayudadme a salvar almas! ¡Son tantos y tantos los desgraciados que empujan a los demás por el camino del vicio y del infierno! Haced, Señor, que emplee toda mi vida en hacer mejores a los que me rodean y en llevarlos conmigo al cielo. Amén.


NOVENO VIERNES 

Guardaré recuerdo eterno de cuanto un alma haya hecho a mayor gloria de mi Corazón. Los que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón, de donde no será borrado.

Os ofrezco, Jesús mío, la Comunión del presente día para alcanzar la gracia de saber infundir en el alma de cuantos me rodean ilimitada confianza en vuestro Corazón Divino. Dadme cuanto necesito para llevar a Vos a los que luchan..., a los que lloran..., a los caídos..., a los moribundos... Y dignaos, ¡oh Jesús!, escribir hoy mi nombre en vuestro Corazón y decir a los ángeles que rodean vuestro Tabernáculo: «Este nombre es el de un devoto que, amándome mucho, quiere consolarme del olvido e ingratitud de tantos hombres.» Amén.


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